Un queso gourmet que combina la cremosidad de un Beemster joven con el sabor terroso y aromático de la trufa negra italiana. Este queso, madurado por aproximadamente 5 semanas, tiene una textura rica y suave que se derrite en la boca, mientras que las virutas de trufa le aportan un sabor lujoso e inconfundible. Es ideal para elevar cualquier tabla de quesos, para rallar sobre pastas o para darle un toque especial a tus huevos revueltos. La cuña cuenta con 250 gramos (gr).